miércoles, 11 de noviembre de 2009

Preparativos


Tras varios meses ya trascurridos aqui, voy cobrando un cierto bagaje de hombre selvatico, adquiriendo experiencia, aprendiendo trucos, conociendo caminos... Cuento con los mejores profesores, los BaAka (aunque, en este caso, el dicho de que el alumno aventajara al maestro nunca podra verse cumplido). Nadie sabe, ni siquiera ellos mismo, cuanto tiempo llevan viviendo en la selva.

No dejan de impresionarme. Su tecnica de orientacion en la selva esta altamente perfeccionada. Cuantas veces me habre adentrado en un ebuka, buscando restos de Djele u otro tipo de pistas, y he salido de el literalmente a trompicones, sin tener ni puta idea de donde esta el norte. Aqui todos los rincones se parecen unos a otros y resulta increible que no necesiten brujula. Cierto es que conocen bien los caminos tras años de trabajo en el campamento. Pero cuando el camino acaba y nos adentramos en el verdadero meollo selvatico, aun todavia saben que direccion tomar. Conocen cada palmo de terreno a la perfeccion. Es como si tuviesen un GPS instalado en el cerebro.

En otro orden de cosas, Bai Hokou se prepara para la inminente marabunta cinematografica. Ahora mismo el campamento se parece mas al extraradio de Madrid que a otra cosa, todo en obras (si bien aqui el telon de fondo es infinitamente mas agradecido que en mi socabada region : verdor arboreo, vegetacion, no zanjas, gruas y hormigon por doquier). Estan acomodando el espacio en el que instalar las tiendas de campanya que alojaran al equipo de rodaje (unas 80 personas).



El aluvion comienza este lunes. Los martillazos se han hecho con el espacio sonoro del campamento. Van a construir la replica de un poblado BaAka en la salina. (Los elefantes tendran que buscarse otro lugar, al menos durante una semana). Van a dejar mucha pasta (cubriran 5 meses de comida). Ademas traen cocinero, por lo que no habra que cocinar durante un tiempo.

Vibora de Gabon

Como ya habre dicho anteriormente, la vida en el campamento no da lugar a la monotonia. Siempre llega algun tipo de visita. La ultima, dos tipos bastante peculiares que han venido a tomar imagenes de los gorilas y otros animales con una imponente Arriflex 3 (otro bello animal). Son la avanzadilla de un equipo de rodaje que llega la proxima semana al campamento, despues de rodar en Bayanga. Se trata de una pelicula basada un tal Louis Arnaut, un antropologo americano que llego a estas tierras hace 20 anyos para estudiar las distintas musicas tribales y decidio quedarse a vivir aqui. Ahora vive en Yandoumbe, unos de los pueblos donde vive la mitad de los trackers (la otra mitad vive en Mossapoula). Los tipos en cuestion son Alphonse y Bred, indio y americano respectivamente. Forman una pareja peculiar, algo asi como Asterix y Obelix pero en plan contemporaneo y global. Alphonse es un tipo bajito, vivaracho, de ojos saltones y pinta de espabilado ; Bred es un giganton de Malibu con pinta de conductor de trailers, melenudo, de herculea musculatura, pero que al poco que se le escuche uno piensa que podria con un raton, como los elefantes. Alphonse ha trabajado para el National geographic, grabado tigres en Siberia, elefantes en India, colaborado con David Attemborough...en fin, no esta nada mal. Bred Ha hecho cine, television, documentales… Rodo en Tailandia ‘Piratas del Caribe’. Han traido con ellos un sofisticado material de grabacion, tripodes, baterias, hasta un equipo de camuflaje…y la joya de la corona, la Arri 3, (segun Alphonse ordenada disenyar por Hitler para los juegos de Nuremberg ? y adoptada posteriormente por Hollywood). Este voluminoso equipo se ha visto pronto rebasado por las exigencias de la Madre Selva. Un dia les acompane para que rodaran el grupo de Mangabeys semi-habituados que habita al sureste del campamento. Llevaban consigo cuatro porteadores BaAka . Esto hacia, junto con ellos dos, los dos ‘trackers y yo mismo, cuarenta y la madre. Ejerci de improvisado coordinador de rodaje. Era un espectaculo entre enternecedor y patetico observar su esfuerzos para plantar el tripode en el enclave adecuado, montar el camaron con el maximo sigilo posible (para no ahuyentar a los Mangabeys) y constatar, una vez listo, que estos se deslizaban progresivamente del angulo de la camara, dispersandose entre la vegetacion en en busca de alimentos. Repetimos la operacion no pocas veces, como el burro tras la zanahoria. Al final Alphonse, con buen criterio, se dio cuenta de la imposibilidad de la tarea y decidio regresar al campamento. Les adverti de que con Makumba seria tanto de lo mismo. No han tenido tantos problemas, sin embargo, para rodar a los elefantes. Alphonse ha construido un cobertizo camuflado, con ayuda de los BaAka, en uno de los costados de la salina. Al principio queria levantarlo delante del hoyo excabado por los elefantes, pero Angelique le persuadio de lo efimero de la tarea (seguramente acabaria destrozado). No deja de producirme sorpresa observar a Alphonse, experimentado realizador de videos de vida salvaje, quejarse continuamente de las picaduras de los insectos o los hinchazones provocados por las orugas.

Dias despues de su estancia vivi un episodio de dificil catalogacion. Caminabamos Medo, Mobambu y yo por la selva, rastreando como siempre pistas de gorila. Realizabamos un control mas alla de la ‘secondaire Moseke’, uno de los caminos al norte del campamento. Reparamos en una ardilla que se movia de una rama a otra presa de la agitacion. Emitia con periodicidad una especie de bufidos de alarma. Pense que nosotros seriamos la causa. Mobambu tardo poco en darse cuenta de esta era mas bien otra. Senyalo un punto concreto entre la alfombra de hojas caducas que sembraba la superficie, a unos dos metros de mi : ‘Gbo’, indico (serpiente). Tuve que hacer un esfuerzo por discernir entre el follaje la vaga forma escamada y tubular de la anatomia de una serpiente. Solo pude detectar una parte del cuerpo, el resto parecia difuminarse entre el pardo forro de hojas caidas. No sabia a que altura le quedaba la cabeza, ni si esta estaba al descubierto o escondida entre las hojas. Me dio la impresion de que era muy grande. Palpe con cuidado la porcion de cuerpo que tenia a la vista, desde la distancia, con mi baston de madera. Me volvi hacia Mopambu : ‘kete gbo ?. (pequenya ?). le pregunte. ‘kete apee’ (de pequena nada) me respondio con gesto grave. Me di la vuelta, persuadido por su seriedad y, trate de hacer un esfuerzo por afinar la mirada. Entonces reconoci la impresionante cabezota de una vibora de Gabon.Tenia los ojos abiertos, inmoviles e inyectados en sangre. Volvi a palparla a la altura del cuello, y sobre la cabeza. Parecia victima del ‘rigor mortis’. Pregunte a Mobambu si estaba muerta. – ‘Lo kui apee’, lo ba i (no esta muerta, nos esta mirando) volvio a responderme con gesto mas grave todavia. Me volvi de nuevo hacia la serpiente. Nos observaba con estatica, con ojos vidriosos, sin que pudiese apreciarse el mas minimo movimiento ocular o de su cuerpo. Probablemente el predador merodeaba las inmediaciones del nido de la ardilla, dispuesta a zampar lo que pillase. Durante estos dias Alphonse buscaba intesivamente una vibora de Gabon para una de sus tomas, de forma que a los BaAka les venia como anillo al dedo para ganarse un dinero adicional.

No sabia que hacer, o mas bien que querian ellos hacer. Mobambu parecia pensativo. ‘Kota Ngingza’ (mucho dinero), me dijo. ‘Quieres cogerla ?’ le pregunte. Se encogio de hombros esbozando una timida sonrisa, que lo dijo todo.. Pense que el dinero les vendria bien, tanto a ellos como a sus familias (aunque los hombres se lo beben desde el primer dia). Decidi intentarlo. –‘Has cogido alguna antes ?’ le pregunte. –‘No’, respondio mirandome con la misma sonrisa nerviosa. Le pregunte si era venenosa, cosa que no era dificil intuir, a tenor del tamano. Mobambu me saco de dudas rapididamente: ‘Mo pe ti kui ti lo’ (te puede matar) (la vibora de Gabon, aparentemente, es la mas venenosa del mundo, por la cantidad de veneno que pueden almacenar sus inmensos colmillos).

Nos preparamos. Mobambu se hizo con una liana con la que poder apresar al animal por el cuello. Yo me puse a buscar una solida rama alargada y con extremo bifurcado, para poder inmovilizar al animal por el cuello (como habia visto tantas veces en los documentales de la 2). Pero esto no era un documental ni un relato de aventuras, estaba pasando. Ya con una rama adecuada nos dirijimos hacia la serpiente, que seguia inmovil en el mismo sitio. Esperaba a que Medo me tomase el relevo en algun momento (la operacion pertenecia a los BaAka y no a mi). Pero este no parecia darse por aludido, parecia incluirme definitivamente en la comitiva. Me volvi hacia Mobambu, como si esperara a que dijese ‘venga Medo, coje tu el baston y pongamonos de una vez a ello’. Pero constate que este me miraba con cara de estar diciendo : venga, a que esperas ?. No me quedo mas remedio que aceptar con muda resignacion. Que iba a hacer ? borrarme del partido sin tildarme de pusilanime ?




Bastante acojonado la verdad, me acerque hacia la criatura. Permanecia inmovil con sus ojos glaciales inyectados en sangre, clavados en mi. Mi maxima preocupacion era que saliese del estado de estupefaccion en que parecia encontrase y lanzase una inesperada y fatal dentellada en direccion a mi tobillo, mandandome automaticamente al infierno (lo mas probable). No sabia, ni se, nada sobre este tipo de serpientes, ni cuan rapidas eran. Me coloque por detras de ella a una distancia prudencial -algo asi como un metro y medio- . Entonces, sin pensarmelo dos veces (en este tipo de coyunturas no conviene pensarselo mucho ) inserte el extremo bifurcado del baston entre el cuello, apresandolo firmemente como si fueran dos barrotes. La vibora se retorcio ligeramente, menos energicamente de lo que hubiese esperado. No obstante clavaba con fuerza el baston en el suelo, por si acaso. El sentido comun me decia que aquellos musculos debeian ejercer una fuerza considerable, a tenor de las dimensiones de su cuerpo. Siempre tenia presente el mal trago que podia pasar el animal, por lo que trataba de causarla el menor perjuicio posible. Al fin y al cabo, la vibora seria liberada de nuevo –sin mayor perjuicio para ella- y los BaAka saldrian ganando economicamente. Una vez inmovilizada Mobambu tendio el lazo-liana a traves de su cabeza. Medo aseguro el nudo alrededor de su cuello con otra rama, siempre desde la distancia. Cuando todo parecio estar listo, retire mi baston del cuello y me aparte de un salto lo mas lejos que pude. La estrategia funciono y la vibora quedo apresada por el cuello. La anclamos a un pequenyo arbol cerca del lugar donde la encontramos y proseguimos nuestro camino. Al terminar la jornada volvimos para recogerla. Mobambu queria llevarla a rastras o, en su defecto, colgada de una rama, medio estrangulada. Me negue a esto. Bastante tenia el pobre animal con el importunio que le estabamos ocasionando. Decidi volver al campamento, hacernos con un saco y volver a por la serpiente, transportandola de vuelta en el saco de la forma menos invasiva posible.

Llegado a este punto podria decir que una vez de vuelta, ya con el saco, nos encontramos a la pobre vibora estrangulada a si misma con el delgado tronco al que la habiamos amarrado. Podria decir que las moscas ya le comenzaban a poblar la boca ; que la contemplamos en silencio, con estupefaccion unos, con consternacion otros; que los musculos de su cuerpo inerte todavia ejercian las ultimas contorsiones ; que el camino de vuelta al campamento fue un autentico via crucis mental, no se para los otros, si para mi; que me asaltaban los reproches y la mas amarga sensacion de absurdo; que me preguntaba una y otra vez de quien era la culpa ; mia ? de la maldita pelicula ? de la ignorancia de la pobre serpiente, que solo pasaba por alli? de nadie ? de todos ? de todos y de nadie ?; que volvia una y otra vez sobre estos pensamientos, como un circulo vicioso, volviendome majara por momentos, mientras esquivaba las ramas que me azotaban inclementes la cara de camino al campamento, con el espiritu asqueado, tratando de mantener el fuerte ritmo impuesto por Mobo; podria decir que decidi poner fin a la borrasca mental y dejar la mente en blanco –dejandome llamar ‘bellaco’ y muchas otras cosas mas- ; que pase pagina con sangre fria, buscando recuperar la cordura.

Pero no, no fue esto lo que paso. Lo que paso fue que volvimos al campamento con la preciada pieza, como heroes, objeto de la admiracion colectiva.

Fue esto lo que paso, y no otra cosa.

Makumba y los suyos


Si bien hace ya tiempo que dirijo yo solo las salidas con el Fini Group, con Makumba he ido siempre acompanando a un asistente de investigacion, como un turista mas. No ha sido hasta ahora que he comenzado a hacer lo propio con este mismo grupo. Aqui la historia es bien distinta. Seguir a gorilas habituados en su devenir diario por la selva requiere de una cierta experiencia que hasta ahora no tenia. Si se me apura tambien diria que es un asunto de sensibilidad. El miedo, tanto en los gorilas como en nosotros mismos, esta a flor de piel.

Una de las cosas mas importantes a tener en cuenta es como coordinar a los BaAka cuando se encuantran frente al grupo. Algunos de ellos son avezados y no les importa acercarse mucho, a veces demasiado, a Makumba, en arrebatos de temeridad que suenan algo familiares. Auna si, no hay que tomar mas riesgos que los necesarios. Otros, en cambio, se muestran retraidos a veces, o reacios, e intentan mantenerse alejados lo maximo posible del grupo, dificultando asi la observacion o recogida de datos. Con las hembras hay que tener extremo cuidado, pues son en muy desconfiadas y cualquier movimiento en falso puede desatar su ira –con la mas que probable carga de Makumba, que venga en su ayuda-. Y respecto a las crias, incluso mas ; siempre estan merodeando en torno a Makumba, sabedoras de su papel protector, pero a veces se acercan a nosotros sin demasiado empacho. Hay que calcular el tempo con extrema delicadeza.



Un escalofrio te recorre el cuerpo de arriba a abajo cuando escuchas a Makumba realizando el ‘cough grunt’ hacia nosotros. El ‘cough grunt’ es como una especia de grunido o tos seca (de ahi la palabra cough) con la que Makumba te advierte de que te estas acercando demasiado. El 'cough grunt' es la antesala de la carga. Y a pesar de estos y otros peligros, que gran privilegio es seguir a los gorilas en este bello laberinto verde.



martes, 10 de noviembre de 2009

Bai Duma


El otro dia Makumba y los suyos decidieron pasarse por Bai Duma, la salina mas bella en mi opinion.




Vi por primera vez al grupo en toda su plenitud, sin ramas, lianas o ebukas de por medio. El sol caia con fuerza, avivando el color terreo de la rivera. Un verdor inflamado de arboles y vegetacion irradiaba en los contornos. El silencio era unicamente abortado por el agua cristalina que bajaba del arroyuelo, franqueado por Malui, con su pequeno Tembo a espaldas, y seguida del resto del grupo. Mientras, Makumba se alimentaba apaciblemente en una plorifelacion herbacea contigua al riachuelo, oteando el panorama con ademan vigilante. Nosotros observabamos al grupo desde el otro lado, a unos 20 metros. De repente, Kunga, aparecio a nuestro costado, a escasos 3 metros de distancia, y cruzo con gracia e indiferencia ante nosotros. Se encaramo a un tronco caido y miro alrededor. En sus ojos se dibujaba la candidez propia de la supina ignorancia.

Bai Duma: una ventana en el tiempo.

Ndzaku


Cada vez que voy a ver a Makumba, tiemblo ante la amenaza de las abejitas. Ante esta temible perspectiva procuro blindar mi cuerpo como buenamente puedo. Me he hecho con un unguento en Shamek, fuerte como el acido sulfurico, que las mantiene algo alejadas. De los prismaticos cuelgo una gorra con banda trasera, la parte de abajo de los pantalones, uso camisas de manga larga… Todo con tal de aplacar el inclemente aluvion en la medida de lo posible. A pesar de todo, no han vuelto a agobiar tan tragicamente como el dia con Daniela, y he podido gozar del privilegio de contemplar a los gorilas con cierta tranquilidad, pudiendo ver asi a Makumba:




Hablare de las Ndzaku (mas conocidas en nuestro imaginario popular como la ‘marabunta’). Una increible especie de hormigas que avanzan en millones o trillones por la selva, sin que nada ni nadie pueda detenerlas. Tienen dos formas de moverse. Una en hilera -cuando se desplazan a algun lugar donde construir hormiguero-, otra en abanico, abarcando una gran cantidad de terreno, como una inmensa ola devastadora ante la que nada puede hacer frente. El otro dia decidieron visitar el campamento en la segunda modalidad y decidieron hacerlo justamente por la entrada posterior al campamento, la que da a mi habitacion. Pase momentos de verdadero apuro intentando abortar toda via de entrada a mi habitacion, regando con gasolina cada uno de los soportales en el que se sostiene mi cabanya, como quien achica agua en un navio a punto de naufragar. Aun asi, no pude evitarlo del todo y varios regimientos de ellas entraron en mi habitacion. Por lo menos se zamparon un par de cucarachas, unas cuantas polillas, y luego se fueron como habian venido. Animales increibles y extremadamente organizados:




Visitantes de la noche


Como creo ya haber dicho, las cucarachas campan a sus anchas por mi habitacion. Sin embargo, me han salido varios amigos que funcionan como asistentes de limpieza y ayudan a que mi habitacion se mantenga moderadamente limpia.

- Arana latigo: Muy rapida. Algo timida.



- Rayitas: se cepilla a las cucarachas que da gusto, pero tampoco le hace ascos a las polillas.



- Ocho patas: Inmutable. Mortal.


- Mickey Mouse: da un poco el conazo por la noche, pero algo hace.


- Juancho: Diurno y siempre buscando moscas.


WWF France


Durante los ultimos dias hemos recibido la visita de un equipo de rodaje de la WWF France, que permanecio 3 dias en el campamento. Estaba compuesto por una tal Jean Ermine, escritora de viajes; Laurent, camara, Jean Baptiste (sonido) y Gilles responsable del programa WWF France para la Cuenca del Congo. Jean Ermine era la presentadora del documental, una tia que convivio durante 3 anos con comunidades indigenas del Peru, tras los cuales se convirtio en escritora y se dedico a viajar a lo largo y ancho del globo. Actualmente, vive en una embarcacion anclada frente a las costas de Patagonia. No parece mala vida.. Laurent, el camara, colaboro en la celebre pelicula de los pinguinos, que no he visto ni se si vere algun dia. Jean Baptiste tambien ha colaborado con varios documentales de vida salvaje. El equipo venia de realizar un reportaje en Vancouver. Tras su estancia en Dzanga Shanga, ponian rumbo a Madagascar. El martes, tras la cena, quisieron grabar algo de los canticos tribales de los BaAka. Hubo dosis de baile y risas.



Las barerras, linguisticas y culturales con los centroafricanos son importantes. Aun asi, tiendo y quiero fijarme mas en lo que nos une que en lo que nos diferencia. A veces los BaAka se cachondean de mi en el bosque, cuando me aventuro a formular una frase algo elaborada en Sango. Por otra parte, estoy intentando hincarle el diente a su lengua. No dejan de parecerme curiosas las conversaciones en las que se enzarzan caminando por el ‘Kota Lege’, el camino que lleva al campamento, abierto por la compania maderera cuando esta aun se encontraba operativa alla por los 80. Uno se coloca delante, otro detras (yo voy en el medio) y se enzarzan en platicas que duran todo el trayecto, sin apenas mirarse, como si se estuvieran pasando la bola de uno a otro.

Son, sin duda gente peculiar, los BaAka, gente pacifica, de una timidez casi infantil. Es facil robarles una sonrisa, como a los ninos. Son tambien algo serviciales, lo cual consigue turbarme un poco. Por otra parte, siempre estan intentando aranyar segundos al erloj para volver antes al campamento o echarse un cigarrillo en el bosque. De momento me hago el tonto, pero esto no va a ser siempre asi. Se supone que debo controlarlos, porque si no les acompana nadie, se dedican a recolectar miel de los arboles u otros productos del bosque, en vez de dedicarse a buscar gorilas.

Blancos y negros hemos levantado muros de desconfianza monumentales. Aqui al blanco, al ‘Munyu’, se le asocia con el dinero (igual que en otros muchos sitios). El campamento esta levantando con dinero ‘blanco’, de la WWF, de la GTZ. El proyecto da de comer a mucha gente en Bayanga. El hecho de pertenecer a la WWF y, por anyadidura, ser ‘blanco’, me otorga automaticamente un status que dudosamente merezco. La gente me trata con respeto y, si se me apura, como un superior que puede darse el lujo dar ordenes, pues pertenece es ‘blanco’. Ya me han llamado ‘patron’ en mas de una ocasion. Pero no convendria enganarse. Por otro lado, aprecio un despecho latente hacia lo occidental (en especial hacia los franceses). Parece que el recuerdo de los tiempos coloniales sigue pesando sobre el subconsciente general. Y no dejo de pensar que, a pesar de todo, yo soy el ultimo mono aqui. Aun asi, me encuentro dando ordenes a los BaAka en la selva en un macarronico sango, administrando medicamentos y disponiendo de un rango que, como ya he dicho anteriormente, dudosamente merezco. Surrealista ? quiza. O simplemente, tristemente, real. Aunque me empenye en salvar las barreras que nos diferencian, me encuentro con que ellos mismos se encargan de edifiicar otras nuevas. Llevo la etiqueta de ‘blanco’ alla donde vaya. Tampoco les culpo, supongo que es responsabilidad mia sortear estas barreras.

Lo de los sonidos de la selva por la noche es una experiencia bastante psicotropica; anades cuyo graznido se repite con periodicidad enloquecedora, desde la lejania, sacudiendo mi subconsciente como si de un formidable gong se tratara ; grillos que al frotar sus alas semejan columpios que chirrianr; hyraxes de alarido escalofriante; buhos de gotico ulular. Todo un viaje de los sentidos.